jueves, 13 de septiembre de 2018

SALMOREJO DE AGUACATE


¡Hola, hola, caracola!

No me dirán que no les recibo con un veraniego y playero saludo ;)
Vuelvo en estado de shock. Creí que lo había visto todo, pero no.

Estaba yo en la sala de espera de un hospital para hacerme un chequeo rutinario, cuando el silencio se vio interrumpido por una voz femenina potente; una mezcla entre "animadora infantil" como Leticia Sabater, y un tono cantarín como si de idioma "BALLENO" se tratase. 

¿Han visto la película de Nemo? Si no es así, pulsen el enlace de la palabra "balleno" y me entenderán...

Volvamos al tema: a mi lado, había una madre de unos 35 años, que hablaba a su hija de 3, con aquella voz impostada, y lo peor es que ésta le respondía de igual manera. Podía escucharse:

(Madre): Hoooooola princeeeeeeesa! ¿Qué dibujo quieres pintaaaaaaaaar?
...a lo que la niña respondía con igual tono cantarín y cara con expresión de musical de Broadway:

(Hija): Pintaré a la Cenicieeeeeeeenta...y después pintaré a Rapuuuuuuuunzel.

Tengo que decir a favor de la madre "animadora" que su hija hablaba por los codos y tenía un amplio vocabulario para su edad. Pero por contra, me pregunto: ¿Qué pasará cuando a la niña le hable otra persona con un tono "natural" y cotidiano? ¿Al no lograr el mismo efecto en su interlocutor, optará por EXAGERAR EL IDIOMA BALLENO en busca de la misma respuesta que obtenía de su madre? 

¿Se convertirá en una CARICATURA de su progenitora?

...ahí dejo la reflexión, queridos amigos.

Hoy voy a compartir con ustedes la receta de una amiga cuyo entusiasmo ante la vida no necesita del idioma balleno ni de la voz impostada. ¿Recuerdan aquéllas deliciosas brochetas rojiblancas con salsa pesto falsa, hechas con: huevos de codorniz y tomates cherry? ¿Y qué me dicen de aquella maravillosa ensalada pipirrana? Pues la misma autora, nos deleita ahora con un SALMOREJO sin pan. ¡Gracias querida María José! ¡Está delicioso!

Como no podía ser de otra manera, es una receta: sin gluten, sin lácteos y sin almidón.

SALMOREJO DE AGUACATE
(6-8 PERSONAS)


Ingredientes:

  • 1 Kg de tomates pera muy rojos (maduros)
  • 1/2 cebolleta (sólo la parte blanca, unos 65 g)
  • 2 aguacates grandes maduros (600 g)
  • 3 cucharadas soperas de vinagre de vino blanco (unos 15g)
  • 60 g de aceite de oliva virgen
  • Sal gorda al gusto

1. Lavar los tomates y quitarles la dureza redonda de la parte superior.
2. Trocear y triturar los tomates en un robot de cocina (yo usé la Thermomix). Pasar luego por un pasapurés para quitar la piel.
3. Pelar los aguacates y quitarles la semilla.
4. Echar en el robot de cocina todos los ingredientes: el tomate troceado (y "colado"), los dos aguacates, el vinagre, la sal gorda y el aceite de oliva. Mezclar muy bien para que el aceite emulsione (y quede espeso y aterciopelado).
5. Guardar en la nevera 3 ó 4 horas y servir muy frío. (No guardar el sobrante más de un día adicional, o el aguacate se oscurecerá).

Por cierto, ¡¡MUCHAS GRACIAS a todos los que me habéis escrito para preguntarme por la recuperación de mis hombros!! Ya estoy bien al 85% y sin medicación (salvo el suplemento de Calcio diario que me tomo hace años).

Y lo MEJOR: HE PODIDO RETOMAR MIS CLASES DE BALLET. Eso sí... ¡¡prohibido preguntar por las agujetas!! Y mucho menos, por la flexibilidad de mis piernillas...ja, ja, ja.


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